Qué fuimos?
De aquí hasta que me venza el sueño vaciaré en esta blanca hoja de papel las imágenes que de ti me llegan. Son tantas y tan locas, que se me escapan por entre las nubes de la imagen que de ti tengo, algo borrosa y etérea, bastante lejana y lo suficientemente presente como para que entre tantos números y personas, siempre aparezcas tu, serena y callada como acostumbras. Me deleito escuchando tu silencio, imaginando que dices eso que nunca me dices, eso que nunca me dirás y que duele como dos o como tres fuertes golpes en el pecho. Pasa el tiempo, y ahora te escucho claramente, callando de nuevo, diciendo esas cosas que ya has dicho en otras ocasiones y que ahora tampoco quiero oír. Y no es que no me interesen del todo, es sólo que tenemos tan poco tiempo, que no lo quiero gastar repitiendo el pasado que ya no nos pertenece. Estamos juntos de nuevo, y repetimos una y otra vez nuestra historia. Ya no duele tanto es cierto. Ahora es sólo como una de esas películas que no te hac...